Como es sabido, en Colombia ha transcurrido más de 50 años de una guerra entre grupos guerrilleros y el Estado, como consecuencia de un bipartidismo que era el dueño del poder y que hacía que existieran disputas muy fuertes, lo cual llevó a que un grupo de personas se alzaran en armas y lucharan en contra del establecimiento, bajo el argumento de que se debe lograr un estado de cosas igualitario, democrático y con mayores oportunidades para los colombianos. Sin embargo, la guerra en los años 80's ha tomado un giro sombrío al incursionar el narcotráfico, el cual ha perneado al mismo Estado, a las clases dirigentes y a los mismos grupos guerrilleros, desdibujando su objetivo más altruista y pasando a ser organizaciones criminales que buscan lucrarse con el negocio de las drogas. Incluso, es en esta época donde se hace más evidente la aparición de grupos paramilitares que tenían la intención de acabar con los grupos guerrilleros, sin embargo han cometido peores actos de barbarie y crímenes de lesa humanidad, que incluyó también a agentes del Estado que han estado involucrados con estos grupos.
En el año 2012, el Gobierno de Juan Manuel Santos inicia un proceso de paz con la guerrilla de las FARC, con el fin de que el conflicto armado que afecta a Colombia termine de manera pacífica y democrática. Dicho proceso, que se adelanta en la ciudad de La Habana (Cuba), si bien ha sido vista con buenos ojos en buena parte del país y en la comunidad Internacional, también ha sido objeto de críticas muy fuertes, incluso de intentos de sabotaje. Uno de los más grandes contradictores del proceso es Alvaro Uribe Velez, quien fuera presidente de Colombia desde el 2002 hasta el 2010, quien ha impulsado la política de "seguridad democrática", que consistía en acabar con el conflicto a través del uso de la fuerza, es decir mediante acciones militares. el ex presidente ha manifestado en muchas ocasiones que el Gobierno Santos está entregando el país a la Guerrilla, a quien ha considerado como terroristas, llevando a Colombia al Castrochavismo, que es como define a los regímenes latinoamericanos que tienen una ideología socialista y que, a juicio de Uribe, están coartando muchas libertades a la ciudadanía, y que pretenden expandir su régimen por toda Latinoamérica.
Otros opositores al proceso de paz, como es el Dr. Alejandro Ordoñez, Procurador General de la Nación, ha manifestado que el proceso de paz no establece condiciones a la guerrilla para que ésta de muestras de paz, es decir que cese sus acciones criminales y que se sometan a la justicia, teniendo en cuenta que Colombia hace parte de la Corte Penal Internacional. Además sostiene que los guerrilleros no deben ser tratados como políticos alzados en armas, sino como criminales que deben ser sometidos a la justicia y que reparen los daños que han causado.
Pero hay personas que defienden fehacientemente el proceso de paz. Un ejemplo de ellos es el Fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre, que sostiene que para lograr la paz hay que ceder en muchas posiciones, que hay que establecer un régimen de justicia transicional que permita que los guerrilleros paguen penas alternativas, a cambio de que dejen las armas, busquen formas pacíficas y democráticas de hacer política, de abandonar los negocios ilícitos como el narcotráfico, de reparar a sus víctimas y de que exista garantía de no repetición. De esta manera, se busca que los guerrilleros se involucren más en la vida civil y política del país, así como lo hicieron grupos como el M-19, el EPL, el Quintin Lame, entro otros.
Hasta este momento, se ha avanzado en tres de los puntos de la agenda: el régimen agropecuario, la participación en política y el narcotráfico; se está discutiendo el tema de la reparación de las víctimas y falta por discutir la forma cómo se van a aplicar los acuerdos a los que se han llegado. Sin embargo, en estos momentos el proceso se encuentra suspendido por el Gobierno Colombiano, toda vez que las FARC han secuestrado a cuatro miembros del Ejército Nacional, entre ellos un general, y una abogada; de los cuales dos de ellos ya fueron liberados y faltan por liberar los demás. Hay que tener en cuenta que el proceso de paz se adelanta en medio del conflicto, es decir que mientras se hacen las negociaciones, continúan las acciones bélicas por ambos bandos. También es de anotar que se está a la expectativa sobre el inicio de las conversaciones con el otro grupo guerrillero conocido como "Ejército de Liberación Nacional ELN", con quienes se está adelantando una fase exploratoria.
Lo que se puede decir de esto, es que para llegar a la paz, nunca se va a atravesar caminos primaverales, siempre se va transitando senderos pantanosos, difíciles, donde se debe pensar con cabeza fría para lograrlo y se debe pensar en que existen víctimas que exigen justicia, que existe un país que está clamando a grandes gritos que se acabe esta guerra, que reine la paz y la reconciliación entre todos, que la guerrilla ya no tiene argumentos políticos y militares para continuar en un camino sin meta. Se hace necesario entonces, reflexionar sobre la forma cómo se debe conseguir la paz, cómo se garantiza a las futuras generaciones que van a vivir en un país donde se puede andar sin miedo, donde no exista la zozobra, donde todos vivan como hermanos y que se solucionen los problemas de forma pacífica y amigable. Cada quien tiene su forma de pensar sobre este proceso, solo digo que hay que reflexionar sobre el papel que debe asumir cada uno para afrontar un futuro pos conflicto.
ahora bien, el día 24 de agosto de 2016 se firma el acuerdo final, el cual debe ser ratificado por los ciudadanos en un plebiscito que se realizará el 2 de octubre de 2016. es de anotar que para tener un criterio sobre el voto que se va a dar se debe leer y comprender dicho acuerdo, el cual se puede descargar aquí:
https://www.mesadeconversaciones.com.co/sites/default/files/24_08_2016acuerdofinalfinalfinal-1472094587.pdf