Cada día que pasa, a medida que las ciudades crecen y aumenta la población, se hace más evidente que las personas busquen satisfacer sus necesidades. Sin embargo, se ha visto que muchas personas no alcanzan a cubrir dichas necesidades con el trabajo honesto, honrado y formal, por lo que ingresan a las líneas de pobreza, y de miseria incluso.
Todo eso lleva a que muchas personas tengan que recurrir a cometer delitos, sobre todo hurtos, asesinatos a sueldo o sicariatos, estafas, fraudes, etc., que hacen que mucha gente salga a las calles temerosas por su vida, su integridad y sus bienes.
Hay que tener en cuenta que si bien existen personas que cometen delitos con el fin de poder satisfacer sus necesidades, hay otras personas que lo hacen únicamente porque ven en el delito un negocio redondo, y que solo buscan enriquecerse.
Durante los últimos años se ha visto cómo la percepción de seguridad en las ciudades ha disminuido considerablemente, ya que son muchas personas las que traspasan la delgada línea limítrofe entre la legalidad y la ilegalidad, y eso hace que exista un evidente temor.
A eso hay que abonarle la debilidad de muchos sistemas judiciales que deben castigar a aquellos que cometen delitos que afectan considerablemente la seguridad en las ciudades, ya que se ha demostrado que muchos delincuentes salen a la calle por tecnicismos innecesarios y que no garantizan que exista una confianza en los ciudadanos, incluso en las mismas autoridades que se esfuerzan en detener a los delincuentes.
Es por ello que se hace necesario que exista un rediseño de la justicia, que se endurezcan las leyes que hacen referencia a la forma cómo se debe proceder frente a muchos casos de delincuencia, y que se reduzca considerablemente la permisividad que se le ha dado a los delincuentes, para que así dejen de hacer de las suyas. Todo esto debe estar acompañado de políticas sociales reales, que aseguren que las personas tengan un trabajo formal y justo, para que puedan satisfacer sus necesidades y no se dediquen a delinquir, también se debe erradicar la cultura de la facilidad, que tanto daño ha hecho a la sociedad.